LA CASA DEL DOLOR

Hace ya días que la luna estuvo llena, colgando obesa en el Oeste. Grandota se sostuvo entre las pestañas de nube que el viento inconciente todavía relame indiferente. Ahora es una sonrisa en la gran boca de la noche que anuncia su invierno, su enojo de aguas sobre la tierra de los seres.

La realidad revienta motores y gentes que no conozco sobre la calle que lleva hacia los moteles del lugar. Terráqueos van, vienen, y vuelven a pasar desapercibidos. Pienso en mis hermanos, en el camino que tomamos hace más de medio siglo, hace cientos de millones de largos años. Unos tras las otras vinimos por el mismo camino húmedo, cálido y amoroso de la madre. Los saludo, los apreto: nueve meses cada uno en el acuoso cielo materno en donde fuimos peces.

Como un puño negruzco a veces salen de nosotros las penas retenidas, como gritos odiosos que guardamos sin querer en el alfabeto interno de las décadas.

Hay una gran soledad de silencio desde el umbral de mi estadía, aquí, desde el aire aun inconcluso de mi cuarto, su puerta, su sola ventana. Mis pirámides de vidrio aún no se alinean como he querido. Cuando ellas lo hacen, todo sale bien. Parte de mi ciencia humana; nada especial.

El dolor que Dios nos ha heredado, que Pandora osó ventilar un día fatal, se ha movido de mil maneras; el índice de su libro contiene infatigables páginas que se fugan por la contratapa. Un tipo de influenza abate seres que expuestos respiran el que antes fuera su aire puro veracruzano. La inmensa empresa de ingenuos porcinos inyectados reparte amoniaco a los cuatro vientos pueblerinos. Y apenas un puñado de exiguas vacunas para ese exportado mal han sido dispuestas por la OMS, ingrata, indolente, para los 895 millones de africanos que pululan con hambre y sed en esas tierras lejanas.

Pero estoy contigo, caminante. Y si algo sale mal, hermanos, no importa: estaré en la misma puerta esperándoles, hasta que en plenitud nuestra madre vuelva, y nos deje salir a jugar a las calles infantiles del barrio inolvidable.

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14 responses to this post.

  1. Posted by Edgar on 18 mayo 2009 at 3:41 am

    Hijo del hijo de la rama que sostiene con fortaleza el árbol de la misteriosa vida.
    Vida que encierra al amor y el odio, la pobreza y la riqueza, la belleza y la fealdad; cada una de ellas impuesta como su antagónica por un poder supremo que no vemos, que conduce de manera arbitraria, fría, calculadora y devastadora. Este mundo cada día lucha contra cosas más táctiles que la venganza divina del dios: lucha contra el hambre, el dolor, los sistemas de desigualdad promotores de división, la angustia, el desamparo y la moda. Lucha contra la transnacional inquisidora, contra el consumismo de basura, la brutalidad y el derroche. Es un mundo que debe luchar contra la ignorancia y la discriminación, con unidad y perseverancia, con energía positiva y con los ojos abiertos. Es un mundo que debe entender que unidos somos fuertes y que debemos aprender a respetar, que divididos somos débiles y debemos aprender a tener coraje y fortaleza.
    Podría ser un mundo de dolor total si no hubiera hermosos amaneceres o un abrazo atento con cariño, afecto o amor, si no hubiera paisajes, si no tuviéramos al otro hermano que nos sostiene. Si no tuviéramos colores o de la naturaleza los olores, sería devastador no poder reconocer al otro, o pretender que las apariencias resuelven todo. Sería penoso creer que ese sistema creador de discordia nos puede dividir, y aun más doloroso tener que replicar a mis hijos que lo que hicimos no fue suficiente.
    La vida es lo que cada uno quiere que sea, real o fantasía. Es casi una elección.

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    • Posted by sociopoetizando on 18 mayo 2009 at 4:07 am

      Me complace leer tu comentario directo y sin ambages. Se ha puesto dura la realidad; pareciera que la han fortalecido con el concreto de las grandes construcciones, con el hormigón de las inmensas mentiras planetarias, No es antojadizo lo que hablamos, no. Uno siente aquello de pasos de animales grandotes, gordos y pesados. Me adhiero a tu lucha.

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      • Posted by Edgar on 18 mayo 2009 at 5:04 am

        Sobre todo el paisaje empeora cuando uno ve una juventud tan ciega, adormecida por el polvo de “dormilona” del celular y el ITunes. Casi como si la realidad nos pasara al frente y siguiera sin poderla detener. Creo que por ahi viene tambien el asunto del cambio en la percepción del tiempo. Todo nos lo hacen creer que es más rápido – la comida, la tecnología, la vida, el comando de maquila que reina en latinoamerica…- y en efecto jugamos el juego de la rapidez y no el de la calidad. A veces pienso en qué iremos a decir nosotros cuando seamos ancianos – si tenemos la suerte- , si nuestros abuelos, que tenían un ritmo mas lento y contemplativo, ven que la vida se fue rápido, como un chispazo….
        Creo que eso si es una verdad…la vida es un chispazo.

      • Posted by sergio campos on 20 mayo 2009 at 11:41 pm

        excelente jalon de orejas,en esta larga travesía a la deshumanizaciòn y la indiferencia y falta de escrupulos me parece muy bien evidenciar de donde nace la mala voluntad cobijada de una gran farsa mal llamada progreso.Me gustan mucho los comentarios y especialmente viniendo de un gran poeta como vos Walter,admiro lo que haces, y la verdad esta muy bien y muy atinado,a sabiendas de que las potencias nos veràn siempre como conejillos de indias y estamos en sus planes futuros para el exterminio.

  2. Mi padre es un anciano que descansa su lucidez de vida en su cuarto de recuerdos. El ve, también, y siente, la rapidez a la que estamos sometidos. Pero no he visto en él temor; solo desconcierto. Sin embargo, su contemplación y su ritmo, creo, no han hecho mella en su conciencia. Por eso, constato que el mundo no ha cambiado su velocidad: la prisa es parte, ahora, de nuestras actitudes pasajeras.

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  3. Posted by Pablo David on 18 mayo 2009 at 7:09 am

    Mis respetos Pibe!! genial!!! Pura vida, matizando aquí la noche leyendo su blog! Excelente!

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  4. Posted by gerardo vargas alcázar on 18 mayo 2009 at 3:42 pm

    no entendí nada

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  5. Posted by gerardo vargas alcázar on 18 mayo 2009 at 4:04 pm

    Te recomiendo la columna semanal de Leonardo Boff

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  6. Posted by gerardo vargas alcázar on 18 mayo 2009 at 4:15 pm

    Buscala por ese nombre en la web

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  7. Posted by gerardo vargas alcázar on 18 mayo 2009 at 4:30 pm

    También Generación Y que ya conocés. Hay un link al blog de Silvio Rodríguez muy interesante.

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  8. En realidad es conmovedor… poético, te lleva, y al final, te suelta en lugar más sensible de los sentimientos… cada día nos damos cuenta como es esto. Esperemos algo positivo.

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